Autores de la noche: Kafka, Fiódor Dostoyevski, Anne Rice, George Sand, Haruki Murakami…

Los aficionados a la literatura se habrán preguntado alguna vez cómo escriben sus autores favoritos; si lo hacen a ordenador, a lápiz o a pluma, o en qué momento del día están más lúcidos para poder componer tales obras maestras que han llegado a formar parte de los grandes clásicos de la literatura universal. La gran mayoría de los autores escribe durante el día, pero un buen número de ellos es aficionado a la noche para llevar a cabo su cometido favorito.

kafka Franz Kafka, el celebérrimo autor de La Metamorfosis, trabajó durante varios años en una empresa de seguros laborales, lo cual le permitía escribir durante la noche al tener una jornada laboral diurna. Además, esta empresa le proporcionó ideas para algunas de sus obras. El escritor ruso Fiódor Dostoyevski sufría de manía persecutoria y tenía miedo a la oscuridad, por lo que tenía que escribir de noche, paseando por su habitación, sin parar en ningún momento su movimiento. Gustave Flaubert, para la composición de Madame Bovary, debía hacerlo por la noche ya que por el día se distraía con mayor facilidad, pero esto no le eximía de sus quehaceres familiares, como cuidar de su madre o dar clases a su sobrina. Así, aunque se levantaba pronto para realizar sus tareas, por la noche era capaz de estar durante horas creando a Emma Bovary y todo su ambiente.

También tenemos el caso de Honoré de Balzac, autor de más de cien composiciones, entre las que se encuentran novelas y narraciones cortas. Balzac se acostaba a mitad de tarde para ser despertado por sus criados a medianoche y comenzar su escritura, pudiendo llegar a estar entre doce y dieciocho horas seguidas componiendo. Haruki Murakami, el escritor japonés nominado al Premio Nobel de literatura desde el año 2010, sin llegar a conseguirlo desde su primera nominación hasta este año, tiene una rutina adquirida, en la que se despierta a las cuatro de la mañana para escribir durante seis horas y, después, realiza ejercicio, lee y escucha música hasta que se acuesta a las nueve de la noche. Anne Rice, autora de Crónicas vampíricas y Entrevista con el vampiro, para la redacción de esta última escribía por la noche y dormía por el día, pues durante la noche conseguía concentrarse mejor ya que así nadie la molestaba ni distraía de su labor.

george sand Amandine Aurore Lucile Dupin, más conocida como George Sand, estaba muy aficionada a la escritura nocturna, tanto, que dejaba a sus amantes dormidos en su cama mientras ella se disponía a escribir. Marcel Proust tampoco se quedaba atrás respecto a la nocturnidad como medio para escribir: se levantaba a media tarde y escribía de noche en su habitación, cuyas paredes estaban recubiertas de corcho para evitar escuchar ruidos del exterior. La ganadora del premio Pullitzer en 1988 y del Nobel de literatura en 1993, Toni Morrison, trabajaba y cuidaba de sus hijos pequeños durante el día, mientras que por la noche se dedicaba a su afición favorita: escribir.

Artículo redactado por Patricia Nevado

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