Conociendo autores: Federico García Lorca

Madrugada del 17 al 18 de agosto de 1936. Cuatro prisioneros son llevados por los golpistas hasta la carretera que va de Víznar a Alfacar. Allí las balas hacen diana y tras el estruendo caen abatidos dejando una serena noche de verano. Podría ser una historia de tantas que se repitieron a lo largo de tres años de Guerra Civil, pero es el relato del asesinato en Granada del maestro Dióscoro Galindo, los banderilleros anarquistas Francisco Galadín Joaquín Arcollas, y de Federico García Lorca, el poeta español más celebrado del siglo XX y símbolo de todos los desaparecidos que todavía hoy, 82 años después, permanecen en una fosa común.

Federico fue el poeta que cantó a la muerte y sin embargo no llegó a temer la suya durante los primeros compases de la Guerra Civil, tanto fue así que rechazó los ofrecimientos de México y Colombia para exiliarse. La idea de que era candidato a ser parte de un pelotón de fusilamiento no le rondó hasta unas semanas después del estallido del conflicto.

Del poeta se desconoce hoy en día el lugar en el que están enterrados sus restos mortales. Manuel Fernández-Montesinos García, sobrino de Lorca y presidente de la fundación que lleva su nombre, en declaraciones al diario La Vanguardia rechazaba la posibilidad ofrecida desde la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) de hallar, exhumar e identificar el cuerpo de Federico. A la Fuente Grande la llamaban los árabes La fuente de las lágrimas, está en la localidad de Alfacar, desde la que parte el último paseo del poeta hasta Víznar.

Conociendo a Federico

Federico García Lorca, uno de los poetas más insignes de nuestra época, nació en Fuente Vaqueros, un pueblo andaluz de la vega granadina, el 5 de junio de 1898, el año en que España perdió sus colonias. Su madre, Vicenta Lorca Romero, había sido durante un tiempo maestra de escuela, y su padre, Federico García Rodríguez, poseía terrenos en la vega, donde se cultivaba remolacha y tabaco. En 1909, cuando Federico tenía once años, toda la familia -sus padres, su hermano Francisco, él mismo y sus hermanas Conchita e Isabel- se estableció en la ciudad de Granada, aunque seguiría pasando los veranos en el campo, en Asquerosa (hoy, Valderrubio), donde Federico escribió gran parte de su obra.

LORCA 2

Más tarde, aun después de haber viajado mucho y haber vivido durante largos períodos en Madrid, Federico recordaría cómo afectaba a su obra el ambiente rural de la vega: Amo a la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones. Mis más lejanos recuerdos de niño tienen sabor de tierra. Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas, tienen sugestiones que llegan a muy pocos. Yo las capto ahora con el mismo espíritu de mis años infantiles. De lo contrario, no hubiera podido escribir Bodas de sangre.

En sus poemas y en sus dramas se revela como agudo observador del habla, de la música y de las costumbres de la sociedad rural española. Una de las peculiaridades de su obra es cómo ese ambiente, descrito con exactitud, llega a convertirse en un espacio imaginario donde se da expresión a todas las inquietudes más profundas del corazón humano: el deseo, el amor y la muerte, el misterio de la identidad y el milagro de la creación artística.

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