Descubre a Ivo Andric, premio Nobel de literatura en 1961

El no tan conocido Ivo Andric (Dolac, 1892 – Belgrado, 1975) fue un novelista yugoslavo de origen bosnio, quien recibió el premio Nobel de literatura en 1961 y llegó a ser uno de los más grandes escritores de su país. Hijo de una familia croata de Sarajevo, después de estudiar en la capital bosnia y en diversas universidades (Viena, Zagreb, Cracovia), formó parte de la Mlada Bosna, una organización patriótica de inspiración socialista, motivo por el que fue encarcelado por las autoridades austro-húngaras y permaneció en prisión durante la Primera Guerra Mundial.

Ivo_Andric

Posteriormente, regresó a Belgrado en 1921 y durante el período de entreguerras fue diplomático del recién creado estado yugoslavo. Ivo Andric permaneció apartado en la capital serbia durante la ocupación nazi, período en el que escribió las tres novelas que le harían famoso, Crónica de Travnik, El puente sobre el Drina y La señorita. El inicio de su trayectoria literaria se produjo dentro de la tradición croata, con diversos libros de poemas como Ex Ponto (1918) e Inquietudes (1920), así como uno de relatos, El viaje de Alija Serzelez (1920).

Desde el comienzo de su producción, Ivo Andric se interesó por la peculiar diversidad cultural, religiosa y humana de Bosnia, así como por su historia abigarrada y cargada de influencias, invasiones, alternativas y dramas. Es el caso particularmente de El puente sobre el Drina, su más célebre y traducida novela, una crónica que arranca con la construcción en 1566, por encargo de Mehmed Bajá, del puente de Visegrad (ciudad en la que vivió el autor), que será testigo, víctima y juez, morada y refugio de los conflictos y ambiciones humanas de la ciudad y sus pobladores hasta la primera guerra europea, constituyéndose en paradigma de lo sucedido en toda Bosnia y, en cierto sentido, en los Balcanes en general.

Tampoco Crónica de Travnik tiene protagonista individual alguno, sino que actúa como tal la ciudad misma y su geografía, sus grupos sociales y religiosos, inmersos en una peripecia constituida por los acontecimientos históricos de las dos primeras décadas del siglo XVIII: las reformas turcas, las guerras napoleónicas, las tramas de las potencias, el pueblo llano.

Tampoco Crónica de Travnik

La señorita se desarrolla en Sarajevo, y esta vez sí es la peripecia personal y psicológica de una rica solterona lo que sirve de eje a la narración, aunque también tiene como telón de fondo hechos históricos, en este caso el asesinato del archiduque de Austria con que se iniciaría la Primera Guerra Mundial. Escribió también varios volúmenes de relatos, entre ellos Nuevos cuentos (1948) y Casa en soledad (1976), así como las novelas El elefante del visir (1948), El patio maldito (1954) y la inacabada Omer paša Latas (1976). Entre sus ensayos pueden destacarse Conversación con Goya (1935) y Sobre el cuento y la narración (1961).

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