Las escritoras olvidadas por la historia

Clara Janés era hace unos días noticia por ser la nueva mujer integrante de la Real Academia Española y hoy vuelve a ser noticia por su libro Guardar la casa y cerrar la boca. El título viene de un texto de Fray Luis de León que dice lo siguiente: “Porque así como la naturaleza hizo a las mujeres para que, encerradas, guardasen la casa, así las obligó a que cerrasen la boca”.

 

Las escritoras olvidadas por la historia

Si bien este ha sido tradicionalmente el papel de las mujeres a lo largo de la historia, muchas de ellas se rebelaron contra lo que se las imponía y llegaron no solo a ser escritoras, sino incluso guerreras (Janés cita en el libro varias órdenes de caballería femeninas y de mujeres guerreras).  La académica catalana se ha empeñado en rescatar del olvido a estas escritoras desconocidas y para ello ha buceado en los archivos históricos. Es por esto que en el libro no nos vamos a encontrar nombres tan archiconocidos como los de Jane Austen o Charlotte Brontë, que figuran en todos los manuales de historia literaria, sino que Janés se remonta a épocas más remotas y a literaturas que muchas veces hemos olvidado, pero que nos enseñan que la historia de las mujeres escritoras es tan antigua como las propias letras.

Es más, la primera voz literaria de la historia es Enheduanna, una sacerdotisa acadia que ya escribía 2.500 años antes de Cristo. “Esa poetisa” cuenta Janés en su libro “en el recinto del templo, emitía con su voz fuerte y solemne para imponerse a un entorno receloso y, a veces, hostil”. Muy poco se sabe sobre ella: fue un explorador británico quien encontró un disco de alabastro en 1926 que informaba sobre la existencia de Enheduanna, hija de un rey y suma sacerdotisa, enfrentada por alguna razón a los sacerdotes del templo.  Janés también nos informa sobre las mujeres que, tanto en China como en la India, producían textos literarios varios siglos antes de Cristo.

Clara Janés

Y así vamos avanzando por la historia, por los siglos y los continentes de la mano de Clara Janés, que nos lleva desde el Lejano Oriente (donde curiosamente las mujeres mejor educadas eran las cortesanas) hasta la España musulmana, en el que las andaluzas de ese momento tenían múltiples posibilidades a su alcance: sus poemas eran de una modernidad asombrosa, ya que no sometían sus palabras a limitaciones. También en el mundo cristiano las mujeres escribían: había mujeres trovadoras que escribían sobre el amor, que era la temática imperante del momento, y también sobre otras cosas. Janés tampoco olvida la Grecia de Safo e Hiparquía, una de las primeras filósofas de la historia, ni de Roma, donde “las niñas romanas de familia acomodada iban a la escuela, con los niños, hasta los doce años. Después, si el marido o padre lo autorizaba, seguían estudiando con preceptores que les enseñaban los clásicos”.

 

 

Noticia redactada por Marina Patrón Sánchez

2 Responses to "Las escritoras olvidadas por la historia"

  1. Un artículo estupendo, pero deberían corregir los errores gramaticales propios del laísmo.

    • Hola David, muchas gracias por las anotaciones y tus palabras, las tendremos en cuenta. Un saludo

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