Las notas inéditas de Saramago

Cinco años después de la muerte del Nobel portugués, el diario español El País decidió publicar las notas que Saramago hacía mientras escribía una novela.

El escritor portugués lo anotaba todo: cuando se le ocurría una idea (sea cual fuera la hora del día), las dudas que le asaltaban sobre si lo que escribía era bueno o malo, su desconfianza sobre la trama que estaba trazando y su repentino aburrimiento, los distintos títulos que le asaltaban para una misma novela… José Saramago lo registraba y lo apuntaba todo hasta que su mujer, Pilar del Río, le hacía desistir y volvía a su plan original.

Las notas inéditas de Saramago

Las notas inéditas de Saramago

Su obra Ensayo sobre la lucidez no fue una excepción, y son las notas relativas a esta obra las que El País acaba de hacer públicas en castellano (en portugués lo hace la revista Blimunda de la Fundación Saramago que preside su mujer, Pilar del Río). Todas las notas son inéditas y fueron redactadas por el escritor en 2003, un año antes de la publicación del Ensayo. En ellas se recoge todo el proceso creativo del autor, el making of de la novela, por así decirlo.

Aquí os dejamos algunos de los fragmentos que Saramago escribió a propósito de Ensayo sobre la lucidez:

4 de febrero de 2003

“La noche del 30 al 31 de enero me desperté a las tres de la madrugada con la idea repentina de que, por fin, ya tenía el tema para una nueva novela, que ya andaba buscando de manera más o menos consciente. Se trata de esa “revolución blanca” de la que hablé en Madrid y Barcelona durante la presentación de El hombre duplicado, del voto en blanco como única forma eficaz de protesta contra el loado sistema “democrático” que nos gobierna. Por si fuera poco, también tuve la súbita, la instantánea certeza de que dicho libro, en caso de que llegue a existir, tendría que llevar el título deEnsayo sobre la lucidez, como si el hecho de votar en blanco en la presente situación del mundo fuera un acto exactamente contrario a aquellos, o a la mayoría de aquellos, que se cometían en Ensayo sobre la ceguera. Durante esos días, la convicción de haber acertado de lleno era cada  más fuerte (…)”.

17 de marzo

“(…) He llegado a la conclusión de que el título de la novela determina que los personajes sean los mismos que habitaron el otro Ensayo, el de la ceguera. Probablemente no todos. He pensado que la mujer del primer ciego se habría divorciado del marido y que la madre del niño estrábico aparecería y se ocuparía de él. Los demás, la mujer del médico y el marido, la chica con las gafas de sol y el viejo del parche negro se mantienen. También el perro de las lágrimas, que cerrará el libro con la mujer del médico muerta a su lado, asesinada por aquellos que decidieron que todo debía volver a ser como en los buenos viejos tiempos (…)”.

29 de marzo

“El primer capítulo empezará con la descripción (sumaria, claro está) de la tormenta y el viento que cae sobre el país. La televisión y la radio apelan a la conciencia cívica de los electores para que no se queden en casa pese al mal tiempo. Usar la palabrería insustancial propia de las ocasiones patrióticas. Entrar en casa de los personajes principales: la mujer del médico y el marido (también el perro, que vive con ellos), la mujer divorciada del primer ladrón, la chica de las gafas de sol y el viejo del parche negro, y el niño estrábico (la madre nunca llegó a aparecer, ¿o sí?), el escritor y la familia (¿toda?, recuerdo que estaba casado y creo que tenía hijas). A las cuatro de la tarde salen todos para ir a votar (también saldrán los habitantes que aún no habían votado). Descripción de la caminata bajo la lluvia. Barrios inundados, bomberos, barcos. La radio y la televisión se apresuran a transmitir la noticia del inopinado acontecimiento: los electores de la ciudad X están dando un extraordinario ejemplo de civismo, arrostrando la tormenta para cumplir con su sagrado deber (…)”.

19 de abril.

Sobrevolando el Mediterráneo.

“La idea de que los personajes de la Ceguera reaparezcan en Lucidez me parece cada vez mejor. Así como el título del nuevo libro ya sugiere una continuidad, la presencia de los personajes lo confirma definitivamente. En la mente de las autoridades perplejas surgirá la sospecha de que la mujer que no perdió la vista en la Ceguera podría tener algo que ver con el nuevo ‘fenómeno’. Como consecuencia lógica, esta sospecha se extenderá a aquellos a quienes ella había guiado. Así como la novela anterior obedecía escrupulosamente a ‘cierta lógica’, ésta no podrá quedar atrás (…)”.

3 de junio.

Día en que Sophia de Mello Breyner gana el Premio Reina Sofía de poesía iberoamericana

“El final no será como se ha descrito más arriba. La mujer del médico será asesinada, pero no en el balcón de la parte de atrás de su casa. La matarán en un jardín donde había llevado a pasear al perro de las lágrimas. El perro empezará a aullar y también lo matarán. Los ciegos se preguntarán: ¿Has oído algo? Dos tiros, Pero también un perro que aullaba, Ya se ha callado, habrá sido el segundo tiro, Menos mal, porque el aullido de los perros me afecta a los nervios”.

 

 

Redactado por: Marina Patrón Sánchez (@monbrightside)

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