Entrevistamos a Francisco de Asís Maura, autor de El soñador de legañas

Francisco de Asís Maura (Palma de Mallorca, 1992) es graduado en Historia por la Universidad de Salamanca. Su amor por la Edad Media le llevó a cursar un Máster de Estudios Medievales en la Universidad de Santiago de Compostela; es también profesor de Historia tras realizar un Máster de Profesorado en la Universidad de Santiago de Compostela. Además, es profesor de español para extranjeros y trabajó como gestor cultural del Teatre de Lloseta en Mallorca.

 Ha escrito artículos académicos para la revista de investigación Mundo Histórico de la que es miembro, participado en simposios internacionales como ponente y publicado en libros de impacto sobre temas como la violencia en la Edad Media, la figura del caballero, la violencia simbólica en el medievo o la mística de Hildegard von Bingen, entre otros. Asimismo, fue miembro del grupo de investigación Leverhulme-funded Angevin World Research Network (2015-2017), proyecto de difusión histórica internacional realizado en Cáceres, Norwich y Fontevraud.

 Dentro del mundo de la literatura ganó el Certamen Vitrales de relato corto con el cuento El Aroma del Silencio (2018) y el Concurso Internacional de microrrelatos Escritores al Alba III de la editorial Diversidad Literaria con el relato Golondrina de Ojos Tristes (2019), gracias al cual, publica El soñador de las Legañas (2020), libro que tiene ahora entre sus manos.

 Actualmente está inmerso en la creación de su primer libro de poesía y de su primera novela.

ENTREVISTA

1.            Bien Francisco, ¿dónde comienza tu andadura en el mundo de la escritura? ¿Cuándo te diste cuenta de la necesidad que tenías de transmitir tus emociones y cuáles fueron los motivos?

Mis primeros pasos en el mundo de la escritura empiezan en una etapa de ruptura, de búsqueda. Me encontraba en un momento de indagación, de leer mucho y viajar mucho. Era la transición de los 23 a los 25, dónde en nuestra mente forjamos una imagen de lo que seremos e intentamos a toda costa cumplirla, casi como una obligación. Recuerdo llevar a todas partes un cuaderno en el que anotaba fragmentos de los libros que leía y luego, una vez escritas las palabras de los escritores, me paraba a pensarlas, a memorizarlas y me perdía en sus significados. Poco a poco, sentí en mi interior cómo las palabras que me ayudaban a existir y comprender el mundo, me pedían algo más. Fue cuando comencé a escribir pequeños poemas, relatos cortos e historias de fantasía. Sentía una calma profunda cuando depositaba letras sobre las hojas en blanco. Llegó un punto, en que nada era más importante que seguir escribiendo para descubrir quién era en realidad, descubrir qué se ocultaba en mi interior.

2.            Si hay algo que nos llamó la atención desde el primer momento con el manuscrito que nos hiciste llegar fue su título, El soñador de legañas, ¿de dónde proviene y por qué esta elección?

El título de El Soñador de las Legañas proviene de una pregunta que apareció a raíz de un sueño que tuve. Cuando desperté, tuve la sensación de que toda la historia que había soñado se había almacenado en mis legañas. Me levanté de la cama, cogí con cuidado las legañas de mis ojos y las junté, pensando que así la historia del sueño estaría completa. La pregunta que surgió después fue la siguiente: ¿Es posible que todo lo que soñamos y luego olvidamos, pueda contenerse en las legañas? Así nace el relato que da nombre al libro. Luego leí un poco sobre las legañas y vi que son una viscosidad hecha de polvo, lágrimas y sangre, algo un poco desagradable, pero que en esencia, contienen tres palabras importantísimas que resumen gran parte de la vida humana.

3.            ¿Te consideras un verdadero soñador o simplemente desatas tus sueños en el mundo de la escritura?

Es una pregunta muy interesante. Suelo soñar mucho, pero hay veces que tan sólo me quedo con una imagen que después puedo analizar para saber qué hay más allá. El libro El Soñador de las Legañas sigue un poco esa estela. Seis de los siete relatos que dan forma al libro son imágenes de sueños en estático o en movimiento que me dieron pie a escribir una historia. Creo que los sueños me ofrecen con sus imágenes simbólicas, palabras para crear historias. Sin los sueños, creo que no podría escribir.

4.            ¿Y qué podemos encontrar en el interior de esta novedosa obra?

Una pregunta que enlaza las siete historias que laten en su interior y es: ¿Cuántas vidas puede vivir un ser humano durante su única existencia? En los relatos nos pondremos en la piel de una niña que descubre en el fósil de una cigarra el significado de su vida. Cabalgaremos con un caballero que busca en su peregrinaje el atardecer perfecto. Seremos un navegante que recuerda lo que fue después de haber surcado los mares del mundo. Encontraremos amistades unidas por la voz del tiempo, un poeta con su perro que al despertar, siempre escribe un poema para empezar bien el día. Una misma vida, vivida a lo largo de muchos tiempos.

5.            ¿Cuál de los estupendos relatos te ha dado una mayor satisfacción a la hora de haberlo finalizado, tienes alguno en especial?

Creo que El Sueño del Navegante, por el nivel de dificultad que sentí al estructurarlo y darle cuerpo. Es la historia de un hombre que ha llegado al final de su vida y recuerda lo que fue pero todo el relato está sostenido sobre un recuerdo que no recuerda hasta el final. Se intercalan la realidad con la niebla de la memoria y aquellos recuerdos motrices sin los cuáles no podríamos vivir.

6.            ¿Te dejas llevar por los sentimientos a la hora de escribir o dejas divagar la imaginación?

A la hora de escribir me dejo llevar por los sentimientos, pero para que eso ocurra, tiene que haber antes un intenso trabajo previo de estructuración y orden. Todos los relatos han sido previamente estructurados, pensados, repensados y resoñados. Antes de escribir los sentimientos que tejen el libro, debo haberlos intuido antes dentro de mí para que pueda abandonarme a ellos en el momento exacto. Es ahí cuando todo fluye, tanto a los sentimientos como la imaginación.

7.            Me gustaría que nos hablaras de alguno de los personajes de tus relatos, seguro que alguno nos sorprenderá.

Hay uno de ellos, Cafuné, que como personaje ha tenido una larga vida. Hace ya tres años, escribí un relato corto titulado El Aroma del Silencio en el que, sin yo saberlo, estaba escribiendo la infancia de Cafuné, sus miedos, sus preguntas, la belleza que el iba a tratar de buscar en el camino, esa belleza que se oculta detrás de todas las cosas.

Años más tarde, cuando me disteis la oportunidad de escribir El Soñador de las Legañas, pude comprender que el pequeño Cafuné de hacía tres años, había tenido una larga vida lejos de mí y lo único que podía hacer era escribir los días finales de su vida. Vi crecer a Cafuné en dos relatos distintos. En uno era joven y en el otro, era ya un venerable anciano que escribía poemas junto a su leal perrito, para seguir bebiendo del jugo de la vida. Me emociono sólo de pensarlo.

8.            ¿Hay algún texto en El soñador de las legañas que te haya costado especialmente desarrollarlo?

Sí, el relato que da título al libro. El desarrollo fue complicado por la cantidad de sucesos que ocurren en sus páginas. Necesitaba una estructura fuerte pero al mismo tiempo flexible para encuadrar la historia. Fue gracias a Las noches Blancas de Dostoievski cuando caí en la cuenta de cómo hacerlo. Los clásicos siempre vienen en nuestra ayuda cuando más los necesitamos, tienen ese poder. Dostoievski estructura sus Noches Blancas en capítulos individuales: primera noche, segunda noche, etc. El Soñador de las legañas está estructurado de una forma similar: Nacimiento, Descubrimiento, Primera Legaña, Segunda Legaña. Lo que parece sencillo a simple vista me abrió un nuevo mundo de posibilidades. No sé si me va a escuchar, pero quiero agradecerle de corazón a Dostoievski su gran ayuda.

9.            ¿Cómo surgió la idea de crear este libro?

Durante esa etapa de indagación y descubrimiento que comentábamos antes, fui almacenando en mis cuadernos muchas historias a medio escribir, esbozos de sueños y poemas. Cuando llegó el momento de escoger qué libro escribir me incliné por los relatos, por la cantidad de emociones que pueden transmitir en un espacio tan reducido. Como por arte de magia, todo lo que había medio esbozado en esos años, fue la base para materializar de alguna forma tanto mis sueños como mi etapa de exploración interior.

10.          ¿Cómo describirías el proceso de creación de tu obra? (planificación desarrollo y consecución)

Lo describiría como un proceso bello donde lo más importante es dejarse llevar por la curiosidad y el asombro. La estructura previa lo es todo, pero para que se sostenga el edificio, antes debe haber sido imaginado sin límites. La fantasía nos lo ofrece todo sin pedir nada a cambio. Esa libertad de saber que podía abandonarme a la imaginación me alivió. Lo curioso es, que sabía cómo empezar y acabar cada uno de los relatos pero el desarrollo del cuerpo de las historias se lo dejé a los personajes. Ellos me cogieron de la mano y me descubrieron cómo querían ser, qué vida tenían y qué desenlace habían escogido.

Foto Perfil 2, buena

11.          Una de las preguntas que más nos gusta hacer es la siguiente, ¿qué porcentaje de realidad o vivencias personales encontraremos en El soñador de legañas?

Es una pregunta muy bella. Tal vez imaginé un libro donde satisfacer todas las imágenes atemporales que siempre me han atraído y configurado como persona. La figura de un caballero errante atrae por su libertad, por la sensación de aventura, por el peligro inherente de una vida ligada al viaje. Un navegante, que dedica su vida al mar, es un faro, es lejanía, es un puerto al que volver. Son arquetipos que sólo con visualizarlos nos hacen soñar y ponernos en camino. Coincide con la senda que inicié, ese sentimiento de avanzar por una ruta misteriosa que nos sorprende a cada paso. Eso creo que es lo más vivencial que pude plasmar en los relatos pero al mismo tiempo aprendí una valiosa lección. Aprendí que hay que dejar hablar a los personajes, no imponerles la voz del que escribe. Cuando escribía, había veces que me veía demasiado a mi mismo y me decía: ahora estás hablando tú, deja que hable el caballero, el poeta o el soñador de las legañas.

12.          ¿Cómo definirías tu concepción del amor respecto a tu escritura?

No concibo el amor sin la ternura, así que creo que mi concepción del amor respecto a escribir es acariciar con tanta ternura a las palabras que por ellas mismas, fluyendo libres, lleguen a nuestros corazones.

13.          ¿Tienes algún referente a la hora de escribir o únicamente te dejas llevar por tu propia forma de ser y tus emociones?

Hay algunos escritores como Ray Bradbury o Stephen King que dicen una frase muy sencilla pero tremendamente cierta: «si no lees, no puedes escribir. Es imposible». Tienen toda la razón. Los libros que hemos leído y leeremos demuestran quién queremos ser, las vidas que nos gustaría experimentar. Somos los libros que hemos leído, fragmentos de palabras diseminadas en un cuerpo que late por aprender. A la hora de escribir no podemos dar la espalda a todos los escritores que con sus palabras, nos han creado. Como lo que comentamos sobre la voz de los personajes, también hay que tratar de separar la voz de los escritores que leemos con la del propio escritor. Si no lo hacemos sólo seremos copias de alguien que ya existe o existió.

14.          ¿Qué géneros practicas a la hora de coger lápiz y papel?

El relato corto y la poesía y algunas veces, el aforismo.

15.          ¿Qué género literario nunca ha probado y le gustaría hacerlo?

Me encantaría probar con el ensayo y las novelas de fantasía épica gótica, de ambientación medieval. No obstante, creo que para poder escribir libros así, antes hay que haber leído y vivido mucho. No hay que acelerar los tempos a la hora de escribir.

16.          Queremos conocerte en profundidad, así que, dejando a un lado la escritura (aunque por solo un momento), ¿podrías nombrarnos algunos de tus autores y obras preferidas?

Para mí, existen cuatro escritores que me acompañan siempre y de alguna forma, han guiado mi camino a la hora de escribir, son: Hermann Hesse, Eduardo Galeano, Jorge Luis Borges y Mircea Cărtărescu.

De Hermann Hesse me quedo con Demian. De Eduardo Galeano llevo en el corazón su Vagamundos, de Borges, Historia de la Eternidad y de Cărtărescu, El Ala Izquierda. Este último fue para mí un libro-bisagra. Un libro que me abrió una puerta que no sabía ni que existía pero que una vez descubierta y cruzado el umbral, formará parte de mí para siempre.

17.          Si tuvieras que elegir un texto para que viésemos reflejada la máxima esencia de este libro, ¿cuál sería? ¿Podrías dejarlo en esta entrevista para que lo pudiesen leer nuestros lectores?

Sí, es un gran placer. Aquí lo dejo adjunto:

«Vivimos y soñamos solos pero en ese largo camino hacia nosotros mismos, no podemos olvidar, que en la encrucijada menos esperada, en la caverna más profunda, habrá alguien aguardando un saludo, un abrazo, unas bellas palabras. Todos perseguimos las voces que se dibujan tras nuestros pasos y vemos cómo cambia nuestro aspecto con el lento discurrir de los siglos y nos estremecemos. Nos estremecemos al ver que todo ha pasado demasiado deprisa y tratamos de buscar esa palabra que nunca dijimos antes de que sea tarde. Siempre llega la noche de los días, siempre habrá estrellas que soñar».

60aea373-df64-491a-9c55-3f99d3086aba

18.          Además de los sueños, reflexiones y sentimientos plasmados, ¿qué relación tiene la naturaleza y sus elementos con tu escritura e incluso con tu forma de percibir la vida?

La naturaleza para mí es el mejor maestro que se nos regala cuando nacemos. Luego aparecen los libros. La simbiosis entre ambos es, al menos para mí, una forma orgánica y bella de vivir. En los relatos, aparece constantemente la naturaleza, ya sea como símbolo o como forma de expresión, está presente y latente. No concibo una vida sin naturaleza, de la misma forma que no imagino una vida sin libros. Hay un filósofo sufí, Attar, que escribió que la naturaleza es la voz del otro, aquel que siempre está en silencio pero que nos ayuda a vivir. Si comprendemos la naturaleza, entenderemos al otro y viceversa.

19.          Además de los relatos, ¿con qué otros géneros te has atrevido a experimentar? ¿Cómo te fue?

Por ahora sólo me he atrevido con los relatos, aunque en camino está mi primera novela y mi primer libro de poesía. La novela ha sido tan absorbente en el buen sentido de la palabra que cuando la terminé, no podía dejar de pensar en ella. Me hubiera quedado a vivir entre sus páginas.

20.          ¿Es cierto que estas escribiendo una novela? ¿Podrías contarnos algo sobre ella?

Sí, por supuesto. La novela se inspira en la figura del escritor-soldado. Tanto Tolkien como Salinger participaron en las grandes guerras del pasado siglo XX. Tolkien en la Primera Guerra Mundial y Salinger en la Segunda. Entre bombas, sangre, disparos y caos, Tolkien crea El Señor de los Anillos y Salinger, El Guardián entre el Centeno. Me parecen historias increíbles y leer sobre ellos, me hizo ser consciente de la suerte que hemos tenido nosotros al poder leer estos textos, que estuvieron a una bala certera de desaparecer. La novela es un homenaje a todos los soldados que murieron durante la Primera Guerra Mundial con una historia a medio escribir en sus bolsillos. Una homenaje a esas miles de voces olvidadas que no pudieron contar sus historias por sufrir una muerte violenta y prematura.

21.          Pasemos a otro plano, eso sí, sin salirnos del entorno literario. Otra de las curiosidades que nos gusta conocer es el primer libro o alguno de los primeros libros que leíste cuando eras pequeño, ¿lo recuerdas?

Recuerdo dos libros fundamentales en mi infancia. Uno titulado El Castillo y otro, El Libro de Peter Pan de James Matthew Barrie. Con El Castillo, ilustrado por Claude y Denise Millet alucinaba, debía tener unos 4 años, el libro tenía unas viñetas a color que mostraban la vida en un castillo medieval. Podías ser un caballero, un escudero, un herrero, una dama, un carpintero, lo que quisieras. Luego dabas la vuelta a las cartulinas transparentes y cambiaba todo por completo. Era un libro infinito. Con el Libro de Peter Pan ocurrió una cosa genial y es que aparte de poder leerlo mil y unas veces, salió la película en VHS al mismo tiempo y pude ver, cómo las imágenes que había imaginado cobraban vida en la pequeña pantalla.

22.          También nos han comentado que tienes alguna que otra capacidad artística (además de la escritura), ¿podrías hablarnos de ella?

Sí, aunque ha llovido ya desde la última vez que la practiqué. Solía tocar la guitarra eléctrica y fui cantante en una banda de rock alternativo. Ahora de vez en cuando me desquito tocando la acústica a nivel muy amateur y también el tin whistle, una flauta de estaño con una boquilla de madera.

23.          ¿La asocias a la escritura o consideras que son mundos aparte aunque ambas sean artes?

Sí, van juntas de la mano. La música y la escritura comparten un hecho casi mágico y es la capacidad que tienen de emocionarnos, de hacernos despertar. Ambas lo consiguen a la perfección. Hace poco, pude disfrutar de algunos vídeos del espectáculo que llevan a cabo Alberto San Juan y Fernando Egozcue, titulado Polvo Enamorado, en honor al poema de Quevedo, que trata exactamente de eso: la unión simbiótica y universal entre la palabra y la música.

24.          Define tu carácter literario en tres palabras, ¿eres capaz?

Es complicado, pero allá voy:

Curioso, tierno, espiritual.

25.          ¿Qué proyectos de futuro tienes?

Una vez termine el proceso de corrección de la novela, del libro de poesía y de hacer las presentaciones del libro de relatos, me gustaría seguir escribiendo. Sé que es complicado, pero me encantaría encontrar un equilibrio entre las exigencias del mundo laboral y el universo de la literatura. Ahora que he podido experimentar lo que es de verdad escribir, me gustaría que fuera una relación larga y duradera, digamos, de toda una vida. También soy profesor de Historia y algún día me gustaría poder ejercer de maestro. Veremos lo que nos depara el futuro.

26.          ¿Cómo podemos encontrarte en las redes sociales?

No soy demasiado de redes sociales, aunque sé que en los tiempos que corren, son vitales para darse a conocer. Me podéis encontrar en Facebook con el nombre de Francisco de Asís Maura García y dentro de poco, también en Instagram.

Consigue El soñador de legañas a través del siguiente enlace: https://bit.ly/3pgQTuq

 

Los comentarios están cerrados.